En los últimos meses, el equipo de cooperación internacional de Cáritas Diocesana de Málaga ha visto conveniente reforzar los proyectos de emergencia sanitaria puestos en marcha en la Misión Diocesana de Caicara del Orinoco y el barrio San Agustín de Caracas, donde el misionero pasionista conocido como padre Cacho presta su servicio como párroco, junto a Manuel Lozano y Juan Manuel Barreiro.

La ayuda que el programa ofrece a estos territorios consiste fundamentalmente en el envío de medicamentos y otros materiales sanitarios, y aunque esta acción se venía realizando desde hace más de dos años, ahora que la pandemia ha venido a emporar la difícil situación que ya atravesaba el país, se hace más necesaria que nunca. Con las fronteras cerradas y una actividad económica y social más ralentizada de lo que venía siendo habitual, los casos de necesidad han ido aumentando considerablemente hasta el punto de tener que echar una mano a hospitales cercanos para hacer frente al desabastecimiento.

El equipo de cooperación de Cáritas Diocesana se esfuerza por seguir animando a las comunidades parroquiales en general y a las Cáritas en particular para que sigan colaborando. En este sentido destaca la iniciativa de jóvenes como los de la asociación Misioneros de la Esperanza (MIES) que han lanzado una campaña para la recogida de mascarillas que serán enviadas junto a los demás materiales recabados.

Mejorar la ayuda

Para poder ofrecer una ayuda más completa y eficaz se están valorando nuevas iniciativas y líneas de actuación con la ayuda del sacerdote Manuel Lozano, que actualmente se encuentra en nuestra diócesis. También el programa de cooperación internacional de Cáritas Diocesana de Málaga está trabajando conjuntamente con Cáritas Española y otras diocesanas en un espacio confederal de la Amazonía, región a la que pertenece Caicara del Orinoco.
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