“La Caridad no cierra” y “Cada gesto cuenta” fueron los dos lemas con los que Cáritas, nada más iniciar la crisis, se disponía a desplegar toda su creatividad para poder seguir acompañando a las familias más vulnerables. La misión de Cáritas, siempre unida al acompañamiento y a la cercanía con todas las personas que sufren pobreza y exclusión, se vio obligada a adaptarse con rapidez a este difícil escenario en el que comenzamos a transitar a mediados de marzo.

En el periodo comprendido entre el 15 de marzo y el 15 de junio, las doce Cáritas que integran el arciprestazgo Estepona-Marbella han experimentado, como la inmensa mayoría de las Cáritas de la diócesis de Málaga, un elevado crecimiento en el número de peticiones, que ha obligado a la institución sociocaritativa de la Iglesia a triplicar sus esfuerzos. Estas Cáritas son: Corazón de María (Cancelada), Santa Mª de la Encarnación (Casares), Ntra. Sra. del Carmen, San José y Santa María de los Remedios (en Estepona), Divina Pastora, Ntra. Sra. de la Encarnación, Santo Cristo del Calvario y Virgen del Carmen (en Marbella), Virgen Madre (en Nueva Andalucía) y, por último, San Pedro de Alcántara y Virgen del Rocío (en San Pedro de Alcántara).

PRINCIPALES DATOS DE ACCIÓN

Esta red de las Cáritas parroquiales distribuidas a lo largo de este territorio de costa tan amplio y lleno de población, ha atendido del 15 de marzo al 15 de junio a 4.631 familias, frente a las 589 que se había atendido durante todo el 2019. Dicho de otro modo, en este periodo se han atendido a 4.042 familias más. Si consideramos una media de 3 miembros por familia, se habrían visto beneficiados en estos tres meses unas 13.893 personas.

La inmensa mayoría de las personas han llegado a Cáritas a través de los contactos proporcionados desde la misma parroquia o pasándose la noticia entre ellos (el 75%). Seguidamente, los servicios sociales son los que más personas han derivado a los equipos de Cáritas parroquial. También se han producido algunas derivaciones desde entidades o asociaciones, pero en menor medida.

Un dato especialmente significativo es que más del 60 % de los demandantes acudían a Cáritas por primera vez. Según la valoración ofrecida por los miembros de las Cáritas Parroquiales, el perfil de los demandantes responde mayoritariamente al de personas de mediana edad (35-65 años) con hijos a su cargo, seguidos de personas jóvenes (menores de 35 años). Respecto a la nacionalidad, predomina la española, si bien es cierto que en algunos núcleos, algo más de la mitad, son inmigrantes.

Los principales problemas detectados en las personas atendidas están relacionados con el desempleo: Muchas personas vivían de la economía sumergida y otras se han visto afectadas por un ERTE. También se han visto obligados a recurrir a Cáritas algunos desempleados de larga duración. Y el cierre de los servicios sociales presenciales ha supuesto un gran problema para muchos.

De forma abrumadora, la demanda generalizada ha sido de alimentos. Todas las Cáritas destacan esta ayuda como la más común en este periodo, seguida del apoyo afectivo y la derivación a ayudas públicas. Respecto a la frecuencia de estas ayudas, la mayor parte de las Cáritas parroquiales han prestado una respuesta estable de apoyo (semanal, quincenal o mensual), mientras, en algunos casos, se han ofrecido respuestas puntuales.

Durante este periodo de confinamiento, el montante de las ayudas concedidas en la zona ha ascendido a 115.207€. La cantidad media aplicada en cada Cáritas Parroquial ha sido de 9.600€ y la tercera parte de las Cáritas han aplicado cantidades superiores a 15.000€.

CÁRITAS FRENTE AL COVID-19

La crisis del Covid-19 ha dado paso a una sociedad mucho más frágil y vulnerable con una hoja de ruta cargada de incertidumbres. Sin embargo, es desde esta fragilidad desde donde hemos visto brotar miles de gestos solidarios llenos de caridad, de ese amor gratuito que nace del corazón de forma libre y desinteresada, sin esperar nada a cambio. Asimismo, han sido bastantes las entidades, públicas y privadas, los Ayuntamientos, empresas, o asociaciones y muchísimos particulares los que han aportado y sumado fondos, alimentos, o servicios al fondo de ayudas de las Cáritas para seguir ayudando.

En este contexto, la colaboración es especialmente necesaria, pues ha aumentado drásticamente el número de familias que llaman a las puertas de las parroquias pidiendo ayuda. Además de las colectas, hay habilitadas diferentes opciones de colaboración en la web www.caritasmalaga.es También quien lo desee, puede realizar un donativo a través de BIZUM con el código 38047. Y en todo caso se puede colaborar directamente en las Cáritas Parroquiales.
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