El obispo emérito, D. Ramón Buxarrais, celebraba ayer sus bodas de oro episcopales (3 de octubre) en el centro gerontológico El Buen Samaritano, con una eucaristía muy especial, en la que participaron residentes, amigos y compañeros. El día anterior, la S.I. Catedral acogía una solemne eucaristía para conmemorar tan importante fecha en la Diócesis de Málaga.

En una entrevista reciente con los medios diocesanos de Málaga, D. Ramón afirmó: «Cincuenta años que recibí esta gracia de Dios: ministerio que me encomendó, del que nunca me he sentido digno. Pero, Él a veces escoge los instrumentos menos válidos, humanamente hablando, y hace su labor. Y estos 50 años han sido muy bonitos, muy llenos de gracia y eso le doy al Señor: gracias por todo».

Obispo de Málaga

El episcopado malacitano de Don Ramón comienza el 14 de abril de 1973, día en que es conocido su nombramiento como Obispo de Málaga, Diócesis de la que toma posesión, por poderes, el 23 de junio de 1973. Hace su entrada el 29 de junio, festividad de los Apóstoles Pedro y Pablo.

Tras su renuncia al ejercicio del ministerio episcopal el 11 de septiembre de 1991, decidió vivir en Melilla, como capellán del Centro Asistencial confiado a las Hijas de la Caridad. También fue capellán y Responsable de la Pastoral del Centro Penitenciario de dicha ciudad y Consiliario del Voluntariado de Prisiones.

Durante los años de Obispo de Málaga creó el Centro Diocesano de Teología, promovió las vocaciones al Seminario, a la vida religiosa y a las misiones. En estos años la Diócesis ofreció su colaboración sacerdotal al Sr. Arzobispo de Ciudad Bolívar y se hizo responsable de Caicara del Orinoco (Venezuela). Entre sus numerosas Cartas Pastorales tuvieron gran popularidad y eran muy esperadas las que denominó como «Cartas a Valerio» en las que tocaba temas de actualidad.
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